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| EL AUTOR es mayor retirado de la Policía y periodista. Reside en Santo Domingo. |
“Un buen padre vale por cien maestros.” Jean
Jacques Roussea
¡Felicidades hoy y siempre a todos los padres,
especialmente aquellos que han sabido educar con el ejemplo, logrando ser los
mejores amigos de sus hijos y sobre todo que sean triunfadores con buenas
costumbres!
La historia estadounidense relata que Sonora
Dodd, una joven huérfana de madre, en 1909, cuando estaba en la iglesia
escuchando el sermón del día de las madres se le ocurrió la idea de que los
padres también debían tener un día especial.
Inspirada en su padre, (un veterano de guerra
que había criado a sus seis hijos por sí solo, luego de que su esposa
falleciera de parto), Sonora, escogió el mes del natalicio de su padre
fallecido para hacerle un homenaje en conmemoración de su rol de padre y su
valoración sentimental que legó.
Fue así como el 19 del mes de junio de 1910 se
celebró por primera vez el día del padre, en la ciudad de Washington, Estados
Unidos.
Años después, en 1966, el presidente
estadounidense Lyndon Jonson, proclamó el 3er domingo de Junio como día del
padre, hecho que se hizo permanente mediante una ley bajo el mandato de Richard
Nixon en 1972. En Dominicana se conmemora el 4to domingo de julio.
Sin lugar a dudas, lo que más nos enorgullece
como seres humanos, es ser hijos triunfadores, personas de las cuales nuestros
padres estén orgullosos. Pero algo aún más importante es criar hijos para que
sean triunfadores.
Al igual que la madre, el padre tiene una
función fundamental en la construcción y sostén de la familia, que se podría
decir es aún mayor puesto que desde los tiempos remotos hasta nuestros días, el
hombre es cabeza de familia visto en contexto jurídico, como de organización
social, y costumbre en la mayoría de las sociedades del mundo, norma que
prevalece, independientemente de los grandes cambios establecidos por la mujer
moderna.
La Biblia cita a Abraham, como el primer
patriarca de la historia, su nombre significa padre, dirigente, guía, sostén.
Es justamente, el rol de guía, dirigente, sostén de la familia y que
precisamente hace la diferencia entre un hombre que solo engendra y un padre
responsable, pues ser padre es mucho más que engendrar a los hijos.
En ocasión del mes del padre es certera la
oportunidad para referirnos al tema, destacando un enfoque en su función
familiar y por ende social.
Nos preguntamos ¿qué está pasando con el rol de
padre en la sociedad moderna, en la familia actual?
Se ha reflexionado y escrito mucho sobre los
tantos hijos que nacen de hombres que nunca se preguntaron al momento de tener
relaciones sexuales ¿quiero un hijo?
¿Estoy
preparado para cumplir con el más importante principio de la naturaleza humana,
la procreación, como fin para preservar la especie? ¿Estoy consciente de la
responsabilidad que representa un hijo?
Además, muy pocas personas se preparan para el
matrimonio y procrear hijos.
Si bien es cierto que la fecha de celebrar y
recordar el día del padre nace por motivos sentimentales, en la actualidad ya
se ha hecho más comercial y propagandístico, para promover el consumo,
alejándose cada vez más de las normas morales y principios éticos,
incrementando así la desintegración familiar, la pérdida de sus valores y el
humanismo.
La situación que viven las familias a causa de
la ausencia o el poco tiempo que se les dedican a los hijos, al hogar, a los
aportes para el desarrollo, en educación cívica y cognoscitiva, está provocando
consecuencias inmedibles que se muestran en la creciente conflictividad social,
en desmedro de la convivencia pacífica, de la calidad de vida de las personas y
lo peor de todo la pérdida creciente de los principios éticos-morales.
El padre junto a la madre de manera
complementaria son el primer y más importante modelo a seguir para ayudar a los
hijos a formar su carácter, su personalidad y forjar sus primeras experiencias
en la vida, crear sus principios éticos y morales.
Además le ayuda al desarrollo social, el
equilibrio emocional y sentimental de sus hijos.
La pareja es el fundamento del matrimonio y por
ende la base de la familia y la familia a su vez la base de la sociedad. Por
consiguiente si las parejas son disfuncionales, el matrimonio y la familia lo
serán, el resultado es una sociedad anómica y conflictiva.
He aquí el origen de todos los males, pues la
ausencia o poco tiempo con nuestros hijos es llenado primero por la TV, la
computadora, luego por el personal de servicio en la casa, la calle, el medio
que les rodea, con la peor parte, los vicios. Todo esto provoca una familia
fallida, una sociedad fallida, instituciones fallidas y un Estado fallido.
Trabajemos juntos para ser y hacer mejores
padres, fortaleciendo con ello la familia y así consecuentemente tendremos una
sociedad fuerte, instituciones fuertes y un Estado fuerte.
Dios bendiga a todos los padres y aquellos que
ya están en el hogar eterno, derramen bendiciones a los que habitamos la
tierra.
“El mejor legado de un padre a sus hijos es un
poco de su tiempo cada día.”Battista
Fuente:Juan Tomas taveras

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